Los
especialistas expresan que una fobia es la personificación del pánico o miedo
que manifestamos cuando tenemos un sentimiento de odio o rechazo hacia algo o
alguien. Ejemplos de fobias abundan. La xenofobia: temor y odio a los
extranjeros o extraños. La islamofobia: temor y odio a las culturas islámicas o
musulmanas. La judeofobia: temor y odio hacia lo judío. Y tantas otras,
imposibles de enumerar.
Los psicólogos y psiquiatras han llegado a la
conclusión que uno de los elementos básicos de la fobia es el prejuicio, la
tendencia a juzgar de antemano, a «prejuzgar», a emitir juicio sobre
un tema u objeto antes de analizar las evidencias o las experiencias previas.
La judeofobia es el miedo extremado e
irracional a los judíos, a su cultura, a su historia, etc. que en lo
superficial se manifiesta como rechazo y odio acentuado a la presencia real o
virtual de los judíos.
La judeofobia es la expresión desembozada de
un auténtico racismo primitivo. Así como el racismo blanco niega a los hombres
de color sus derechos básicos. Así como el Islam fundamentalista niega a las
demás creencias su razón de ser. Así como el nazismo negó el derecho a la vida
a los judíos, gitanos, discapacitados y homosexuales, los judeófobos le niegan
al pueblo judío el derecho inalienable a vivir, crecer y realizarse donde
quiera que vivan. La judeofobia es simplemente racismo porque es una simple y
burda expresión de anti humanismo.
“La judeofobia es una psicosis, como tal
hereditaria y como enfermedad hereditaria de más de 2.000 años”. «La
judeofobia es una variedad de demonopatía… para los vivientes el judío es un
cadáver, para el nativo es extraño, para el sedentario un nómada, para el
propietario un mendigo, para el pobre un explotador y un millonario, para el
patriota un apátrida, para todos un rival odiado» según León Pinsker quien
en 1882 define la judeofobia como una enfermedad socio-patológica contra los
judíos.
Una mentira judeófoba es una historia
inventada o falsificada para incitar a la discriminación y a la xenofobia. Un
ejemplo típico es la vieja y reincidente teoría de la conspiración judía,
asentada en viejos mitos tan arraigados en las diferentes sociedades
contemporáneas gracias a tanto machaque realizado intencionalmente durante
largas centurias.
Los judíos como todos los seres humanos no son
perfectos y tienen muchas debilidades aunque ello no justifica las falsas
acusaciones según las cuales crucificaron a Jesús, bebieron la sangre de niños
cristianos, envenenaron los pozos de agua, practicaron la usura, quieren
dominar el mundo e inventaron para ello la masonería, el sionismo, la
democracia, el capitalismo, el comunismo y una lista tan larga que temo
aburrirlos si la prolongo indefinidamente.
¿Quiénes son los judíos para los judeófobos?
Los pensamientos judeófobos son completamente
contradictorios, irracionales y confusos Para los judeofóbos, los judíos son
seres duales y desdoblados pues:
Son los que se aferran a la tierra de Israel y
a su vez son empedernidos cosmopolitas.
Son explotadores capitalistas y también
agitadores revolucionarios marxistas.
Son agresivos militaristas y a su vez
pusilánimes pacifistas.
Son los que se adhieren a una religión
constituida pero son también agentes de marcados cambios radicales.
Son el pueblo dedicado a la Ley escrita y
mientras tanto son moralmente decadentes.
Son el pueblo elegido pero pertenecen a una
especie humana de categoría inferior.
Son acentuadamente orgullosos y a la vez
huidizos y solapados.
Son los precursores del individualismo e
impulsores del colectivismo.
Son los culpables de crucificar a Cristo pero
fueron los inventores del cristianismo.
Son en su ficción fantasiosa, los que detentan
absolutamente el monopolio del mal.
«Si el judío no existiera, el antisemita
lo inventaría».
Jean Paul Sartre
Algunos ejemplos de Judeofobia reciente:
La judeofobia de Abu Mazen
Hace pocos días, el presidente palestino
Mahmud Abbás sentenció: «Hace sólo una semana, un grupo de rabinos en
Israel anunció, e hizo un anuncio claro, exigiendo al gobierno que envenene el
agua para matar a los palestinos» y fue ovacionado con gran entusiasmo por
los legisladores de la Unión Europea.
Abu Mazen estudió leyes en Egipto y después
continuó su formación en la Universidad Oriental en Moscú donde concluyó sus
estudios con la siguiente tesis doctoral: “La Conexión entre el Nazismo y
Sionismo 1933-1945”. Luego publicó un libro con un título algo diferente: “La
Otra Cara: la Conexión Secreta entre los Nazis y el Movimiento Sionista”. Un
pensamiento muy afín al del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad.
En su tesis, Abu Mazen intenta deslegitimar al
movimiento sionista, inventando el supuesto acuerdo de 1935 entre las
autoridades nazis y la dirigencia sionista de aquella época, que permitieron la
fuga de los judíos alemanes a Palestina a cambio de sus propiedades. Con esto
intenta, en forma descarada, demostrar que el movimiento sionista colaboró con
el nazismo en épocas del Holocausto.
En el prólogo a su libro, Abu Mazen relativizó
el número de víctimas del Holocausto judío más acentuadamente que en su
disertación, negando los datos habitualmente aceptados. También argumentó en su
libro aunque no en su di-sertación, que las cámaras de gas no fueron utilizadas
para el exterminio, coincidiendo así con las afirmaciones del conocido negador
del Holocausto Robert Faurisson.
La judeofobia de Hamas
«El día del Juicio Final no llegará hasta
que los musulmanes se enfrenten a los judíos y los maten. Entonces, los judíos
se esconderán tras las rocas y los árboles, y las rocas y los árboles gritarán:
Oh musulmán, hay un judío escondido detrás mío, ven y mátalo». (Artículo
7) Carta Fundacional de Hamas.
La judeofobia anti israelí
Dice el pensador Pierre-André Taguieff:
“Israel es la encarnación de Occidente para los antioccidentales, del
imperialismo para los antiimperialistas, del infiel para los islamistas, del
racismo para los pro palestinos. Sobre este país se acumulan los estereotipos
negativos. Es percibido como el Estado que sobra, que debería desaparecer para
que la humanidad quedara libre del Mal. Este trato, absolutamente demonizador,
es exclusivo para Israel»
La Judeofobia rusa:
En el año 2005, parlamentarios de la Duma
Estatal rusa exigieron que el judaísmo y las organizaciones judías fueran
prohibidos en Rusia, acusándolos de realizar sacrificios humanos, controlar las
finanzas rusas y del mundo, fogonear los conflictos étnicos en Rusia y
estimular el odio contra ellos mismos.
La judeofobia islámica.
En el 2003, el Primer Ministro malayo Mahathir
Mohammed recibió una ovación estruendosa de los 57 miembros de la Organización
de la Conferencia Islámica: «…hoy los judíos gobiernan este mundo por
poder. Ponen a otros a pelear y a morir por ello… Inventaron el socialismo,
el comunismo, los derechos humanos y la democracia para que perseguirlos
parezca ser erróneo, para que puedan disfrutar de derechos iguales a los del
resto. Con estos han ganado el control de los países más poderosos y ellos,
esta pequeña comunidad, se han vuelto un poder mundial».
La Judeofobia iraní:
Según el vicepresidente de Irán, Mohammad Reza
Rahimi: los sionistas y el Talmud son responsables del narcotráfico pues
durante un acto celebrado en Teherán por el Día Internacional Contra el Abuso y
el Tráfico de Drogas expresó que «el abuso de drogas en todo el mundo
tiene sus raíces en las enseñanzas del Talmud.
La Judeofobia de «Mi lucha» de Adolf
Hitler.
La lamentable reedición 2012 en Alemania del
libro «Mi lucha» («Mein Kampf») de Adolf Hitler, prohibido
desde 1945 cuando fue aprobada la ley que impide divulgar ideas nazis. Esto
significa una espantosa puerta abierta a la previsible y múltiple reedición de
este libelo de odio a lo largo y ancho de este sufriente planeta.
La Judeofobia de Los Protocolos de los sabios
de Sión.
Son un ejemplo de una grotesca literatura
paranoica y conspirativa donde los judíos siempre conspiran detrás del telón
para dominar el mundo como un monstruoso pulpo de múltiples brazos, obedeciendo
siempre a una autoridad oculta, los enigmáticos y sombríos «Sabios de
Sión».
Reflexionaba el inolvidable Elie Wiesel:
«¿Cómo explicar, tantos años después, con tantos esfuerzos hechos para
rescatar, desarrollar, difundir la memoria de la Shoah, un incremento de actos
antisemitas? ¿Cómo explicar este incremento después de la Shoah misma? ¿Qué
catástrofe será necesaria para erradicar el antisemitismo?».
¿Quiénes son los judíos para los judeófobos?
08/Jul/2016
Identidades, Por Dr. Guido Maisuls